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  Experiencia Exitosa: Siembra en el Edo. de México

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  La agroasociación es un esquema de trabajo conjunto entre los productores del estado de México y la empresa San Miguel de Proyectos. Se unieron para integrar la cadena productiva del amaranto. El objetivo del proyecto era trabajar en concepto de producto-país.


En 1997, con el objetivo de fomentar la producción primaria de la semilla de amaranto, mediante la identificación y el desarrollo de nuevas zonas de producción, surge una agroasociación, un esquema de asociación jurídico, entre los productores del estado de México y la empresa San Miguel de Proyectos Agropecuarios S.P.R. de R.S,. Bajo esta figura legal se aseguró la comercialización del producto y la transferencia de tecnología y asesoría a los productores.

El programa coordinó la Secretaría de Comercio y Fomento Exterior (SECOFI) y fue conocido como \\\"Estrategias para la Promoción de la Producción y las Exportaciones de Amaranto y sus Productos\\\". Los objetivos generales como su nombre lo indica fueron fortalecer la producción, el consumo y las exportaciones de amaranto y sus productos, sobre la base de la promoción de la cultura empresarial de exportación bajo el concepto producto-país y la integración a la cadena productiva del sector productivo nacional.

En la mente de todos los participantes en este proyecto cuyos frutos fueron bastante satisfactorios, estaba el fortalecimiento de las exportaciones mexicanas, en un contexto donde el libre mercado es la regla. La planta de amaranto ofreció y ofrece la oportunidad de entrar a competir mediante la conformación de una planta industrial competitiva, internacional y rentable, orientada a producir bienes de alta calidad de mayor contenido tecnológico. El sector financiero y productivo confió en las inigualables propiedades del amaranto.

El plan en su inicio contempló la incorporación a la producción de una superficie de 437.5 hectáreas de cultivo de amaranto para el ciclo primavera-verano (97/97), en los municipios de Zumpango y Apasco, de la región II Zumpango; y los municipios de Amecameca, Ayapango, Atlautla, Ozumba, Tepetlixpa, Juchitepec, etc., de la región III Texcoco. En estas zonas, en las que durante 1996 se validó la viabilidad técnica-económica para la producción de este grano, se proyectó un rendimiento de 656 ton/grano de amaranto.

Los sectores que participaron en la Agroasociación son pequeños propietarios agrícolas, ejidatarios y comuneros del estado federal. En tanto, el sector industrial esta representado por las empresas: San Miguel de Proyectos Agropecuarios S.P.R de R.S. y el grupo Nutrisol, S.A. de C.V.
La inversión fue de un promedio de más de un millón 900 mil pesos mexicanos y la derrama económica rebasó los cinco millones de pesos. Si las matemáticas no engañan se ganó casi tres veces lo invertido, y este dato invitó a todos sus actores participantes a pensar en la gran repercusión económica-productiva que puede provocar el amaranto.

Es importante recalcar que para esta primera experiencia, varias instituciones gubernamentales y no gubernamentales que diseñaron el plan, apoyaron, como se diría “poniendo el hombro” cada tarea. Intervinieron la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del gobierno del Estado de México (SEDAGRO), el Fondo Nacional de Empresas en Solidaridad (FONAES), el Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (INIFAP) y la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI), conjuntamente con el sector productivo del campo del estado de México y el sector industrial y comercial (San Miguel de Proyectos Agropecuarios, S.P.R. de R.S. y Grupo Nutrisol, S.A. de C.V.).

El amaranto es un cultivo originario del continente americano, específicamente de las zonas que actualmente conforman México y Guatemala (4000 a.C.). Por sus cualidades y propiedades proteícas, agronómicas, económicas e industriales el cultivo de amaranto es una de las actividades más productivas-alternativas, viables y rentables. Es rico en proteínas 17%, hierro y calcio, B12, vitamina C, nivel alto de lisina; tolerante a las sequías, en cultivos de riego y temporal; el precio de su grano es mayor al de otros, por lo que le vuelve mas rentable que otros cereales, y su potencial industrial es un abanico de opciones: alimentos, bebidas, farmacéutica, cosméticos, entre otros.

Esta planta también conocida como un “pseudo-vegetal” ha sido seleccionada como el mejor cultivo potencial para la explotación económica y nutricional a gran escala, en un Congreso Mundial convocado por la Academia de Ciencias de los Estados Unidos y la F.A.O. en 1979. Desde esta época, diversos organismos internacionales destinaron recursos económicos para el desarrollo de la tecnología que permitiese la explotación industrial a gran escala del grano de amaranto. Hasta ahora las experiencias tienen patente mexicana. La carta de presentación del amaranto más determinadas experiencias como la de la agroasociación hacen confiar en que efectivamente el amaranto un detonador económico-productivo, regional y sectorial en el estado de México.

Agroasociación al detalle

El esquema de asociación, consolida la relación directa entre productores de campo y el sector industrial, asegura el mercado para la comercialización de la producción y promueve la inversión, la transferencia de tecnología, la asesoría técnica y la cultura empresarial al sector productivo del campo de la entidad.

No obstante estos dos sectores muy relacionados entre sí, suelen convivir en constante confrontación, por eso para que la integración productiva de estos dos sectores sea seria se elaboró un contrato para la producción y compra-venta de grano de amaranto entre la empresa San Miguel de Proyectos Agropecuarios, S.P.R. de R.S. y productores del estado de México. El documento pasó a ser un instrumento jurídico y administrativo para asumir y ejercer derechos y obligaciones por parte del industrial y los productores participantes.
En este se especificó tanto los compromisos adquiridos por el industrial como por el productor. Por citar un ejemplo el sector industrial estaba en la obligación de “Brindar apoyo financiero directo a los productores hasta por $211.781 ($ 484 por hectárea), que corresponde el 11% del costo total del proyecto de inversión, destinado para el pago del 80% del transporte del grano de amaranto del centro de acopio regional a la planta de la empresa y el pago del 50% del paquete del seguro agrícola”.

San Miguel de Proyectos Agropecuarios aporta con la asesoría técnica y transferencia de tecnología a los productores, con cargo a los recursos de la empresa y sin costo alguno para el agricultor, para la siembra, cultivo y beneficio de la semilla.
En contraparte el productor debe hacer una aportación mínima de $691.250 ( $1.580 por hectárea), que representa el 36 % del costo del proyecto de inversión, para el pago de jornales y renta de maquinaria. Y tiene como obligaciones desarrollar el cultivo del amaranto en los términos del contrato, planear con anticipación el cultivo del producto de acuerdo con el paquete tecnológico, cumplir con las normas y requerimientos para el aseguramiento del cultivo; entregar, en los términos y condiciones de precio, calidad y especificaciones, la producción del grano de amaranto consideradas en el contrato.

La creación de este tipo de Agroasociaciónes proporciona el carácter formal, comercial a las actividades productivas del país, impulsando en el campo conceptos de rentabilidad y competitividad. Constituye una herramienta fundamental en el ámbito de la producción primaria de la estrategia para la integración de la cadena productiva. Además, se presenta como esquema avanzado de asociación en la agricultura mexicana, ya que no solamente considera un precio a futuro pactado entre los participantes, sino que permite la planeación de la producción de conformidad con las condiciones de mercado.

Apoyo institucional, “todos poniendo el hombro”

La promoción de una cultura empresarial de exportación bajo el concepto de producto-país ha propiciado la realización de este proyecto, que se dé la integración de los sectores productivos por interés común. Esta coordinación de esfuerzos tanto del sector público y financiero con el sector productivo, demostró que es viable consolidar la cadena productiva del amaranto, bajo una relación directa producción-transformación y mercado, que finalmente benefician antes que nada al consumidor.

Los involucrados

FONAES brinda apoyo a los productores del estado de México participantes, organizados en grupos integrados dentro sus programas manejados. La institución impulsa la integración del amaranto en programas de nutrición y salud de la SEDESOL

SEDAGRO

Brinda apoyo financiero directo a los productores hasta por un monto de $ 106.844 ( $ 244 por hectárea ), a través de los programas \\\"kilo a kilo\\\" y \\\"compra de fertilizante\\\".

INIFAP

Produce la simiente para futuros cultivos en convenio con los productores. Genera, valida y difunde tecnología sobre el cultivo del amaranto.

SAGAR

Apoya conjuntamente con el INIFAP la autorización para que la semilla de amaranto apta para siembra sea incluida en el programa kilo por kilo.

Destina a través de las \\\"Fundaciones Produce\\\" los recursos financieros para apoyar las actividades de investigación, el desarrollo y transferencia de tecnología para el cultivo de amaranto que realiza el INIFAP en el marco de este programa.

Mantiene el apoyo del “procampo” a los productores del estado de primera etapa \\\"programa de empleo productivo\\\", con un apoyo financiero hasta por $ 907, 603. Segunda etapa \\\"fondos de capitalización y, tercera etapa \\\"capital de riesgo\\\", que contempla desarrollo de la actividad.

SECOFI

Coordina las actividades en el marco del programa \\\"Estrategias para la promoción de la producción y las exportaciones de amaranto y sus productos\\\", y promover a este entre el sector productivo del campo, el industrial, el comercial y el sector público y financiero.

Promueve las actividades para lograr la integración de la cadena productiva del amaranto.

Impulsa la participación de productos de amaranto en ferias, foros y eventos nacionales e internacionales.

Identificar nichos de mercado potenciales para las exportaciones de productos de amaranto.

Éxitos de un proyecto

En proyectos relacionados con el cultivo de amaranto que han obtenido los resultados deseados, y descritos como exitosos se repiten ciertas constantes: respaldo interinstitucional a través de programas de apoyo técnico y financiero, la participación del sector productivo comprometido y el aseguramiento de la comercialización de productos, entre otros.

En este caso la herramienta, tanto productiva como legal, que vino a ser la agroasociación, sirvió de base para el éxito del proyecto, ya que permitió la integración de la cadena productiva : Productor-industria-mercado.

De los beneficios directos del proyecto se destaca la creación de fuentes de empleos, el aseguramiento del mercado para la comercialización de la producción. Se suma el aumento de la rentabilidad y aumento del ingreso del campesino, proporcionando un mayor rendimiento económico por hectárea cultivada. Con respecto al consumo de amaranto, este se da a escala nacional y de autoconsumo, entrando en la dieta familiar del productor, mejorando su nivel nutricional.

Uno de los aportes más importantes del proyecto es el cimentar la cultura empresarial en el sector agrícola, en este caso frente a la producción de amaranto El campo deja de ser un mero medio para subsistir con la producción parcelada para el autoconsumo o el menoreo, para transformarse en una producción con potencial a escala masiva, bajo estándares de calidad, tecnología y competitividad.


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