|
|
|
En algunas regiones de México donde afortunadamente se tiene el recurso agua como es el caso de Guanajuato y Morelos, se cultiva el amaranto con punta de riego, pero debido a sus elevados costos de producción este sistema no es muy utilizado por los agricultores.
Aunque los requisitos exactos del agua para el amaranto aún no se han determinado, los investigadores han realizado estudios comparativos de la producción de zahÃna y el grano de mijo bajo irrigación en zonas áridas que arrojan como resultado que la producción de amaranto rindió en la misma forma que los granos de mijo y zahÃna con cierto régimen de humedad. Esto indica que el grado de tolerancia a la sequÃa mostrado por el amaranto es muy similar a la zahÃna.
En el caso concreto del estado de Puebla, desde el punto de vista técnico, la reducida superficie regada es una de los problemas más evidentes de la agricultura poblana. Asà tenemos que tan sólo el 6% de la superficie cultivable en la entidad dispone de riego, que mayoritariamente se realiza por gravedad, por medio de presas o de pozos profundos, y en menor escala por aspersión.
Pero existe otro aspecto que conviene analizar y es que en las tierras de temporal prevalece el minifundio, esto de acuerdo a los datos obtenidos en el VII Censo AgrÃcola - Ganadero, pues del total de unidades de producción agrÃcola, el 85% tiene una superficie menor a cinco hectáreas.
De esta forma, por un lado la falta de riego y por otro, los minifundios en las tierras de temporal, permiten establecer la causa de los bajos Ãndices de productividad de la actividad agrÃcola del estado.
A esto se suma la insuficiente tecnologÃa incorporada a los procesos de producción y el restringido acceso oportuno y de bajo costo. Asà podemos ver durante el ciclo agrÃcola 1996 - 1997, que de la superficie total cosechada solamente el 15 % utilizó para sus cultivos semillas mejoradas; en tanto que la superficie con crédito fue de 4% y la asegurada representó menos de 1%. A su vez, la superficie fertilizada disminuyó 48% de 1996 a 1997 y la inversión pública en infraestructura, en esos mismos años, se levó el 37%.
Por otra parte tenemos datos importantes en el estado de Puebla, en el año de 1997 donde la superficie cosechada ascendió a 794 mil hectáreas, un valor similar al de 1994 y el 16 % menos que el ciclo agrÃcola del año previo.
En cuanto a la superficie, durante el mismo periodo se han cultivado 1,340 hectáreas anuales promedio, y también es importante señalar que la superficie de cultivo se elevó un 51 % de 1994 a 1999, al pasar de 754 a 1.473 hectáreas, respectivamente.
|