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  La meta: nuevas políticas ambientales
    En 1992, los miembros de las Naciones Unidas firmaron el acuerdo sobre desarrollo sustentable, pero esto tomó varios años de acuerdos y consensos debido a la sobrepoblación del planeta. Pero ahora la decisión de ejecutar estas políticas de conservación natural es un esfuerzo individual donde la meta es generar un cambio global sobre el cuidado de la tierra.


En esta tarea se encuentran muchos países y organizaciones que han emprendido políticas ambientales denominadas de eco- eficiencia. La propuesta consiste en implementar sistemas en la producción que reduce el consumo de recursos energéticos y la emisión de gases tóxicos a la vez que sirve para reciclar gases líquidos y sólidos.

Esto además de contribuir a la conservación de la naturaleza, reduce costos y se obtienen productos de mayor durabilidad. En este caso, el uso de la tecnología sofisticada colabora a largo plazo con el medio ambiente.

Los científicos y gobiernos de los diferentes estados del mundo están trabajando en la aplicación correcta de mecanismos económicos y políticos que conduzcan a un desarrollo sustentable a nivel mundial.

La propuesta es realizar acciones conjuntas entre países desarrollados y subdesarrollados para encontrar los mecanismos que permitan conservar los recursos naturales que poseemos y lo que es más importante: crear nuevas herramientas para dejar de explotarlos inadecuadamente. Esto empieza con el establecimiento de procesos de control que aseguren la puesta en práctica de leyes y políticas ambientales existentes.

Además es imperativo crear un mecanismo de control, por medio de los cuales se establezcan normas relativas a la contaminación y se exija el cumplimiento de las mismas. Las propuestas son muchas y muy ambiciosas en cuanto a resultados, pero sin duda, sin la acción conjunta no se obtendrá ninguna respuesta favorable y el daño a la naturaleza será algo incontrolable.

Entonces, las líneas de investigación deben propender a establecer políticas ambientales que impulsen de forma prominente y cada vez más fuerte el desarrollo sustentable. Desarrollo sí, pero no a costa de la naturaleza.