Ud. está en: Portal del Amaranto  > Industrial  > Potencial Industrial del Amaranto
   
  Potencial Económico del Amaranto
{image}
  El amaranto es un cultivo que va ganando espacio. En México existen diferentes programas aplicados con buenos resultados. Y el mercado mundial para la planta y sus derivados tiene altas probabilidades.


El mercado de consumo, producción y distribución del amaranto es cada vez más grande, basta con mencionar que Argentina, China, Eslovaquia, India, Kenia, Polonia, Tailandia, entre otros países, se han ido sumando, desde 1980, al grupo de países consumidores de amaranto. La China, por ejemplo, “ha establecido programas nacionales o sectoriales para el desarrollo del amaranto como cultivo. En 1997, este sector del Asia se convirtió en el principal productor de amaranto en el mundo con una siembra de 100.000 hectáreas”, según señala el portal de San Miguel de Proyectos Agropecuarios en la nota sobre “La explotación estratégica del recurso amaranto en México”.

Si el amaranto que se presume tuvo sus orígenes en América Central y Los Andes es tan popular en un país tan distante como China, quiere decir que sus posibilidades son realmente grandes. Para pensar en el amaranto, hay que considerar también en cómo se lo calificó en el Congreso Mundial convocado en 1979 por la Agencia de Ciencias de los Estados Unidos, NAS, y la Organización de Alimentación y Agricultura de las Naciones Unidas, FAO, en donde se evaluó el amaranto como uno de los cultivos “olvidados” del mundo con mejor potencial para la explotación económica y nutricional a gran escala. También recibió la aprobación como el mejor alimento de origen vegetal para consumo humano. ¿Y qué pasa con la soya, el maíz, el trigo? Estudios científicos demuestran que el amaranto es muy superior a todos sobre todo por la alta presencia de lisina en el grano.

El doctor Benito Manrique de Lara, director de San Miguel de Proyectos Agropecuarios, asegura que el amaranto “podría convertirse en un cultivo básico en el ámbito mundial, con la misma relevancia económica, social y nutricional, que los demás cultivos básicos: maíz, trigo, soya, etc.”. Además indica que “México puede desarrollar un sector agro-industrial estratégico en torno al cultivo de amaranto; altamente redituable para los agricultores, especialmente en regiones indígenas, generador de divisas, y polo de desarrollo de un nuevo ramo en la industria de alimentos”. Esto partiendo del análisis de que los Estados Unidos Mexicanos tiene un mercado natural de 90 millones de habitantes, este número sumado a los de Estados Unidos de Norteamérica y Canadá suman una población superior a los 380 millones de potenciales consumidores de productos mexicanos, entre ellos una gran mayoría interesada por el amaranto.

Paralelamente al aumento de la calidad de vida del agricultor, el amaranto puede mejorar la alimentación y nutrición de la población. El proceso que esta siguiendo al momento este cultivo es de similares características al de la soya, abriendo un amplio mercado mundial que puede llegar a tener el mismo o un superior desarrollo agronómico-industrial. La cadena productiva y la expansión económica de amaranto pueden llegar a representar un cajón de varios miles de millones de dólares.

Una mina por explotar

Al momento el cultivo de amaranto está subexplotado en México, dejando una amplio espacio para la iniciativa económica con un éxito casi asegurado en diferentes campos: explotación del cultivo, investigación básica y tecnología aplicada, transformación industrial, producción primaria y de mayor importancia mercadológica: raigambre cultural de producción y consumo.

Es importante señalar que la planta de amaranto es tolerante a las sequías, altas temperaturas y plagas. Tiene una extraordinaria resistencia, crece en casi cualquier sitio donde incida la luz solar y suficiente humedad, además algunas especies pueden cultivarse bajo condiciones salinas. El amaranto es muy resistente a las inclemencias del clima, puede crecer en terrenos al nivel de mar o en valles altos de 3.000 msnm, en climas semiáridos o en zonas tropicales y en temperaturas que van de los 14° C hasta los 29 °C.

Al contrario de lo que pasa en México, Perú está mejorando su capacidad agronómica de amaranto, solo durante el 2000 se cosecharon 1800 hectáreas y se produjeron 2700 toneladas en el primer semestre. En Estados Unidos, se comercializa al consumidor el grano, el producto orgánico y la harina de amaranto, pero se consumen en forma de granos integrales, harina, copos, harina integral de amaranto tostado, amaranto reventado al estilo rosetas, polvo pregel de amaranto, aceite de amaranto, barras de cereal, pan de amaranto, tortillas de amaranto y maíz. Esto como una demostración de todas las posibilidades de este cultivo milenario. Cabe recordar, además, que el amaranto tiene múltiples aplicaciones tecnológicas: proteína de alta calidad, almidones modificados, aceite comestible, farmacéuticas, etc. Manrique de Lara advierte que si “México continúa como donador de germoplasma puede acabar convirtiéndose en un importador de productos terminados”.

Beneficios:

-Aumento de la extensión de tierras cultivables.
-Incremento de la rentabilidad de la tierra y aumento de ingreso del campesino.
-Mejoramiento de la dieta del productor de bajos ingresos.
-Desarrollo de un sector agro-industrial competitivo a nivel mundial.