Uno de los paradigmas de este nuevo siglo es el equilibrio entre el desarrollo económico y tecnológico y la vida de los seres humanos en la tierra, es decir, una conciliación entre la naturaleza y el hombre. El sobrecalentamiento del globo, la contaminación del aire y agua, la deforestación, entre otros, constituyen un llamado urgente de la naturaleza y la respuesta debe empezar hoy.